28 feb 2013

EL CORRAL . Cuento.

Mi hermana tuvo una bebé, todos estábamos muy felices, hasta mi abuela. En ese momento yo estaba ocupada en mis estudios y mi trabajo, era lo único que me preocupaba. Todos los días llamaba para saber cómo estaba y al parecer las cosas iban bien. Hasta que una mañana mi hermana casi llorando me escribió por el chat: "te estaba esperando".

Yo sentí un poco de susto por su tono aunque pensé que era para mostrarme de nuevo a mi sobrinita por la cámara. Me dijo: "Anoche  hubo agarrón" y yo le dije "¿y eso? ¿que pasó? Entonces empezó a contarme que ella estaba enojada por tantas visitas y que estaba ocupando dos habitaciones y que debería de ser una sola y terminaron hablando hasta de desalojar la casa por sus alegatos.

En mi casa mi abuela siempre vio todo como un pecado, todo era un problema y tener novio era algo más que terrible. Era una mujer clasista, racista y muy anticuada. Gracias a ella odio todo lo que tiene que ver con la religión pero no odio a Dios. Ahora comprendo su manera de manipular a las personas. Su manera de sugestionar.

Mi hermana tenía miedo del cuarto que yo habitaba porque era el cuarto donde murió mi abuelo, el hombre que murió cuando yo le leía la Biblia. Estábamos solos y fue algo muy raro para mí puesto que tenía 12 años y ví la muerte frente a mí. Tal vez por eso no le tengo miedo a la muerte porque sé que no hace daño, que no asusta a nadie. Sólo te ahoga hasta quitarte el aire.

En fin, mi hermana tomó ese cuarto porque necesitaba ubicar el corral de mi sobrina pero a pesar de todo no pudo dormir ahi porque sentía miedo. Cuando iba a intentarlo mi abuela le dijo que la noche anterior mi abuelo había ido y había desbaratado el corral. Mi abuelo que nisiquiera en vida se hubiera atrevido a oponerse a nada porque era demasiado tranquilo había regresado desde la otra vida y había quitado todo lo que había en el cuarto.

Yo a millas de distancia estaba  indignada por dicha situación que obviamente entendí como una manera de manipulación y no quise hablar con mi abuela, pero me dijeron que ella había dicho que ¿en dónde iba entonces a dormir yo? ¡Yo! que no vivo ahí desde hace 13 años.