Decidí llevar la contraria, pero siempre me conducía por donde quería que yo fuera. Al igual que el personaje, yo sentía que era una marioneta porque realmente no podía decidir lo que quería. Yo como espectadora no quería saber nada de la mamá, pero terminé sabiéndolo porque me devolvía a esa parte.
Pensé en algún momento y esto lo estoy escribiendo a mitad de la película que al final va a ver una especie de test psicológico frente a lo que yo decida en la película. Ahora bien en esta parte en que me están induciendo a matar al padre lo rechazo todo el tiempo pero siempre aparece la opción matar a papá, matar a papá, matar a papá, matar a papá... no tengo el control, no tengo el control, no tengo el control.
Pensé en algún momento y esto lo estoy escribiendo a mitad de la película que al final va a ver una especie de test psicológico frente a lo que yo decida en la película. Ahora bien en esta parte en que me están induciendo a matar al padre lo rechazo todo el tiempo pero siempre aparece la opción matar a papá, matar a papá, matar a papá, matar a papá... no tengo el control, no tengo el control, no tengo el control.
Decido retroceder para no matar al padre pero repiten la escena una y otra vez hasta que lo haga, pero decido quitarle el conejo al papá para irme por el camino menos violento. Me di cuenta que en mi primer final, la felicidad puede ser la muerte.
