1992 Cali, en épocas en que los celulares y el Gran Hermano no interfería en los conciertos, sucedió lo más inesperado. El narcotráfico estaba en todo su esplendor y los capos eran excéntricos sin importar lo que pasara. Tanto así, que trajeron a Pink Floyd al Estadio Pascual Guerrero con una asistencia mínima de 3.000 personas, sumándole que la boleta de entrada costaba tan sólo 10.000 pesos según dicen los que escucharon del concierto.
Estaban con ellos Roger Daltrey de The Who, Phill Manzanera y el bogotano Chucho Merchán (ex-integrante de Eurythmics).
Así fue la presencia de Pink Floyd en Cali, cuando no existían los conciertos de esa magnitud en este país. En la tierra de Andrés Caicedo, quien estoy segura se revolcó en su tumba por haberse suicidado y no haber disfrutado de un porro y una loca experiencia con el rock así fuera en las peores circunstancias.
Por su parte, Chucho Merchán se sentiría orgulloso y avergonzado al mismo tiempo con el tipo de público que asistió al evento.
La imagen de Colombia que se quedó en la banda sólo se supo cuando dijeron que jamás volverían a este país, aunque con la manada de súper conciertos que se están dando, y con el exceso de turismo que está generando Colombia eso está por verse.
Con esta mini reseña, estoy buscando asistentes al concierto para entrevistarlos y poder alimentar con anécdotas reales lo que alguna vez fue un mito urbano.
Con esta mini reseña, estoy buscando asistentes al concierto para entrevistarlos y poder alimentar con anécdotas reales lo que alguna vez fue un mito urbano.
