La película uruguaya Whisky, bajo
la dirección de Stoll y Rebella, habla de dos hermanos, ambos
dueños de fábricas de medias. Uno es Herman, un industrial exitoso que vive en
Porto Alegre. El otro es Jacobo, quien lleva una vida aburrida y rutinaria en
Montevideo y en cuya vieja fábrica trabaja Marta. La visita que Herman decide
hacer a su hermano impulsa a Jacobo a solicitarle a su empleada que asuma por
unos días el rol de esposa. Los tres viajan a Pirlápolis y durante un breve
período de tiempo Jacobo y Marta saldrán de la rutina que los agobia en
Montevideo.
Los personajes Jacobo y Marta son una fuerte carga de monotonía y aburrimiento. Para ambos la vida es absorbida por la industria en la que trabajan y son un ejemplo del hombre moderno e individualista que abunda en nuestra sociedad hispanoamericana. La rutina hace parte de sus vidas y la parte humana es anulada por completo. Sus conversaciones son tan vacías que parecen arrepentirse de cada palabra, es mejor el silencio.
La soledad de Jacobo
le hace recurrir a Marta para que pase por su esposa a ojos de su hermano
Herman. Esta farsa sigue alimentando los silencios que se tornan
tensos y dilatorios en la película. Los diálogos siempre son algo forzados y
muy puntuales, casi nulos. En medio de esta extraña situación, Martha
experimenta un sueño de hadas, logra salir de la monotonía. Su relación con
Jacobo sigue siendo la misma. Será siendo la empleada que obedece sumisa a las
órdenes pero empieza a alimentar su relación con su supuesto cuñado Herman. El
viaje lleno de silencios habla por sí solo. La fotografía con la sonrisa
fingida al decir “whisky”, es análoga a la situación fingida entre Jacobo y
Herman.
Herman es un
personaje del que Tampoco sabemos mucho. Sólo que vive en Brasil con su
familia. Su papel de hermano arrepentido puede ser tan fingido como todo el
conjunto. Pero la edad de los personajes nos hace pensar en un posible
arrepentimiento y vemos como el humor trata de sanar los efectos de la soledad
en el alma.
Los índices que
marcan la monotonía en la película se evidencia en el encender cada día las
máquinas de la fábrica, en las salidas de Marta al patio a fumarse un
cigarrillo, en los arreglos obsesivos de la persiana de Jacobo, la entrada y
salida de la fábrica, la puerta de la fábrica y los mismos uniformes de las
empleadas que son signo de igualdad conformidad y masificación.
Con un estilo similar
al Neorrealismo en el cine, movimiento que surgió en la década de los 40 Whisky desea
recobrar la coherencia entre las imágenes, la narrativa y la realidad. A pesar
de las diferencias entre escritores y directores, es posible extraer ciertos
elementos comunes, por ejemplo, el abandono de la narrativa fantástica, la
preferencia por las localizaciones naturales en vez de los estudios, el empleo
de actores no profesionales y el intento de presentar una visión real de los
temas políticos y sociales del país en un periodo de grandes cambios.[1]
La introspección se
muestra en las acciones y en el manejo histriónico de la poca expresividad de
cada uno de los personajes. Lo histriónico viene a ser a diferencia de lo que
vemos en el teatro, falta de expresión y un apoyo en los parlamentos sin
articulaciones verbales que al ser repetitivos nos están comunicando la
monotonía de sus vidas y la soledad de sus almas.
[1] Microsoft
Encarta