Cuando leí por primera vez el término, supe que me era totalmente familiar. Lo leí repasando una crítica sobre la película "Las horas" sobre la vida de Virginia Woolf. El Ennui como se le describe es un estado característico típico de las heroínas de las novelas del siglo XIX y que corresponden a un vacío psicológico, a una oquedad existencial, a la nausea o a una nada casi sartreana.
El término fácilmente puede adaptarse a cualquier época a pesar de que sea exclusivo para cierto tipo de novelas. En la actualidad por ejemplo, un estado equivalente sería la procrastinación, la cual, es causa de la depresión por el vacío que produce el no hacer nada y la incapacidad de salir a la vida.
De vez en cuando, me siento identificada con algunas de las heroínas de las novelas que muestran su descontento ante la vida y las cosas que las rodean, muchas veces sin ningún sentido que no sea la pérdida del placer mismo. Pienso en el hombre que las acompaña y generalmente es un buen hombre que sufre por los altibajos de su dama.
Perderse en la literatura era la única salvación para no encontrarse con la difícil tarea de encontrarse con lo real. Para la heroína de Woolf, el agua, las ventanas y las casas eran su escapatoria. Así mismo, evocó aquella frase inmortal: " Nada es real si no lo escribo".