1 may 2011

El Freak

Nos conocimos en el 2000. Éramos una pareja nueva. La química fue instantánea.  No había más que decir. En algún momento todo empezó por un rumbo diferente. La verdad yo creo que me enamoré como hace mucho tiempo no lo hacía. Hasta aquella noche en que salimos y luego de un hermoso beso y muchas declaraciones espectaculares la cosa avanzó. Fue en mi casa. A la madrugada no quise que se fuera y se quedó conmigo. Es obvio que dos adultos que se gustan, que han estado toda la noche juntos y besándose sientan ganas de algo más. Esta vez no sucedió así. Por primera vez un hombre se desliza y no hace nada más que besos de adolescente y caricias de quinceañeros. Un hombre de cuarenta años. Lo casual es que era un hombre de cuarenta años con pinta de uno de dieciocho.

Pasaron los meses y su explicación a tan extraño momento se debió a que era neurótico. No lo hacía pero esa noche estaba de nuevo con sus manos ?=))((/&%% y sin el mayor reparo se fue a casa. De nuevo sin &%$#%.

El freak, lo llamaron mis amigas, con quien comparto todos los detalles de tan extraño caso. Ellas decían que de pronto era una mujer, o que ya no tenía "#$%$. Cosa que de pronto sea verdad al nunca haber sentido su %&/(()). 

Pasaron los años y el freak sigue ahí. Con planes de salir conmigo siempre y siente celos cada vez que le cuento mis historias de amor.